Vivir en un barco ¿cuánto cuesta?

Para los que buscan emoción y una manera nómada de existir, vivir en un barco puede resultar toda una aventura. La verdad es que tener un barco para navegar un rato, es muy distinto a habitar en él.

En el período de post guerra se adoptó el modo de vida a bordo, por la escasez de viviendas que había para el momento. En la actualidad, bien sea, por la imposibilidad económica de adquirir una propiedad en tierra firme o por la oportunidad que ofrecen los barcos de viajar, y llegar a diferentes destinos sin tener que pagar alquiler, son cada vez más los que eligen hacer vida en el mar.

vivir en un barco

Algunos prefieren comenzar a experimentar alquilando una casa flotante y es una idea muy recomendable que ayudará a decidir si podrás adaptarte a ese cambio y finalmente si será acertado que hagas la inversión de comprar un barco nuevo o de segunda mano.

En algunos puertos los alquileres semanales de estas naves oscilan entre los 3.000 euros y un poco más, además tendrás que pagar por el seguro. También se cancela una fianza que se devuelve al terminar el alquiler de unos 1.500 euros.

Es necesario que antes de emprender esta travesía, que se convertirá en una forma de vida, consideres varios aspectos que determinarán, si la experiencia será gratificante o si por el contrario podría decepcionarte.

Como detalle principal que debes tomar en cuenta, si eres lo suficientemente amigable con el movimiento de la embarcación, porque si mareas no te sería muy conveniente este tipo de vivienda. Pero esto no es una limitante, si ya decidiste hacer adquirir una embarcación sólo será cuestión de acostumbrarte.

¿Cuánto cuesta vivir en un barco?

Los gastos en tu presupuesto se pueden elevar al tener un barco como casa, esto dependerá del tamaño, antigüedad y el tipo de embarcación.

Comprar un barco puede rondar los 13.000 hasta los 150.000 euros. Toma en cuenta que no sólo tendrás que gastar al comprarlo, sino que también, tendrás que hacer otras inversiones posteriores para hacerle mantenimiento preventivo o si se daña alguna pieza.

cuánto cuesta vivir en un barco

Otros aspectos que tienes que considerar son:

  • Licencias o certificaciones: te van a permitir manejar diversos tipos de embarcaciones de forma legal, por eso es imprescindible contar con ellas. El modelo de licencia lo definirá el tipo de barco que tengas.
  • Amarre y fondeo: para que la nave permanezca aparcada en un puerto determinado tendrás que pagar las mensualidades estipuladas por los puertos, que pueden rondar los 400 y 2.000 euros. En ocasiones se incorporan a este monto los gastos por servicios de luz y agua.
  • Medidas de seguridad marítima: al ser utilizada como vivienda, la embarcación tendrá ciertas consideraciones legales inherentes a la Ley de Navegación Marítima. La administración podrá exigir al dueño del barco los elementos necesarios que garanticen la seguridad de los que allí habitan, de igual forma, garantías económicas que solventen posibles contingencias.
  • Combustible: los costes de gasoil obedecerán a los viajes que realices con el barco, si por el contrario permanece atracado por largos períodos, podrás ahorrar un poco en combustible.
  • Mantenimiento: hacer revisiones con frecuencia y llevar una secuencia del mantenimiento que se ha realizado al barco es muy importante, para alargar la vida útil del mismo. Así evitarás gastos superiores y si a futuro decides vender la embarcación estará en mejor estado, que si no hubieses atendido las fallas a tiempo.

Son algunos detalles a los que debes prestar atención, para que vayas haciendo un presupuesto estimado de los costes que puedes tener mensual y anualmente si compras un barco. Incluye también las compras de alimentos y energía que harás si te encuentras ahí de forma permanente.

¿Qué barco comprar para vivir?

Esta es una de las preguntas que se hacen los que quieren comprar barcos para vivir. En el caso de que sea usado por una sola persona, la dimensión ideal, es que tenga un aproximado de 10 metros de eslora. Por el contrario, si son más de 3 personas, es adecuado escoger un barco más grande de unos 15 metros para tener más confort.

Para los casos en los que se habita una embarcación son muy utilizados los veleros, que, dependiendo de su tamaño, pueden garantizarte mayor o menor comodidad. De acuerdo a tu presupuesto y lo que estés dispuesto a gastar, puedes acondicionarlo tan cómodamente como si se tratara de un hogar en tierra.

Vivir en tierra o a bordo

Cambiar un espacio estable, con paredes y espacio, por un lugar que estará en constante movimiento y más reducido, puede resultar toda una transformación. Si eres un marino experimentado o has venido probando como es la vida a bordo de una embarcación, puede que ya estés acostumbrado a estar a bordo por mucho tiempo.

Si tu idea es llevar a tu pareja o familia a involucrarse en dicho estilo de vida, tendrás que evaluar si ellos comparten tu misma pasión por permanecer sobre el mar y qué tan bien se desenvuelve la convivencia en este espacio, para que la experiencia no sea agotadora y dramática.

Otro tema a considerar es la cantidad de espacio que tendrás disponible tú y los tuyos para guardar sus cosas. Tendrán que prescindir de la mayor parte, porque los barcos suelen ser espacios minimalistas, por lo que no cuentan con grandes armarios.

Si tienes la posibilidad de hacer una inversión superior para darle más lujos al barco, hazlo sabiendo que tomarás una decisión que cambiará tu vida radicalmente. Si ya estás plenamente seguro, arriésgate a darle tu toque personal al lugar que te acompañará de un puerto a otro.

Elegir la vida a nivel del mar puede ser de lo más reconfortante, sobre todo porque tendrás la posibilidad de conocer nuevos paisajes y culturas. Además, si lo haces en familia esto podría darles otra perspectiva de la vida y llevarlos a que su relación se afiance aún más. Sin importar los costes que tengas que hacer, esta podría ser la decisión más acertada que puedas tomar.